sábado, 21 de junio de 2008

LAS GRANJAS INTEGRALES DENTRO DE LOS COLEGIOS

Educar a los hijos no debe ser una tarea desprendida entre el padre de familia y la institución educativa. Todo lo contrario, si existe cercanía y buena comunicación entre cada una de las partes, el efecto formativo sobre los menores será más sólido y coherente.
Pero hay casos de casos. Por ejemplo:
Mi rápida mudanza a Chía, me hizo desviar mis conocimientos educativos y en una desesperada carrera matriculé a mi hijo en un colegio, que el nombre traducido a Español es algo así como "los bosques donde vive Robin Hood".
No quiero cansar a mis lectores con la angustia, que viví junto con mi familia, en los infortunados dos meses, que Juan David permaneció allí.
Seré rápida:
Primero. Luego de recibirme la "platica", me dijeron como a los cinco días que no había servicio de transporte de la vereda donde vivo al Colegio. La solución: cancelar el doble del precio por este servicio a una persona particular.
Segundo. Juan David, perdió en una actividad y allí tienen "institucionalizado" (palabras de la coordinadora) un juego salvaje de nombre "paredón". En su práctica el niño es colocado al lado de una pared y recibe balonazos, de manera inmisericorde, por parte de los salvajes que allí estudian. Resultado: Fractura craneoencefálica moderada. Vale la pena anotar que el colegio NO SE DIÓ CUENTA DE NADA. Fuimos los padres quienes al llegar a casa Juan David observamos, sus ojos enrojecidos y su caminar torpe.
Tercero. LO MORDIÓ UN PERRO. Si así es. Lo mordió un perro que le regalaron a la Rectora (afortunadamente no fue un tigre) y ella lo llevó al colegio en su afán de formar una granja integral.
No entiendo para que necesitan más animales dentro de ese colegio: con la Coordinadora es suficiente no solo para hacer una granja sino tal vez tres. Claudia -que es así como se llama-, no se por qué es educadora, presionó a Juan David, para que no nos contara que él había sido vícitima de un empujón por parte de una "compañerita". Empujón que trajo como consecuencia la mordida, doce días de incapacidad, cicatriz permanente, etc. Conclusión. Juan David está sin colegio.
Y yo estoy previniendo a los padres de familia para que jamás se les ocurra correr en una decisión de colegio para sus hijos.
QUE CONTRADICTORIO EL PRIMER PÁRRAFO QUE ESCRIBÍ HOY FRENTE A LA SITUACIÓN VIVIDA.
Por eso en los procesos educativos no se ha dicho la última palabra. Todos los días se construye.

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