miércoles, 7 de mayo de 2008

MI VISTA A LA CIUDAD BLANCA

Popayán, la tierra de mi amigo Mario Jesús. La ciudad del pipían, de las iglesias, de las paredes blancas.
Visitando como es mi labor, todos los hospitales del país, convencida que el desarrollo de nuestros pueblos, se obtiene por el mejoramiento en la salud y la educación, me tropecé con el caso más insólito de mi vida.
Quiero decirles a mis lectores, que soy de "casa y plaza", como dice nuestra docente y amiga IVALDA MARINA CHAVARRO, que he puesto los pies en la tierra, y que motivo a mis constantes visitas a lso innumerables centros de salud, hospitales, consultorios, secretarías de salud, muncipios, alcaldías, personerías, lo cual lo hago en avión, carro, chalupa o a pie, estoy plenamente convencida que la salud debe ser manejada por personas idóneas, comprometidas con la comunidad, conocedores de indicadores de gestión, rebuscadores de los recursos, pero ante todo de PERSONAS.
En un Hospital de nombre de mujer por cierto, al indagar por el Director, descubrí en la mirada de dos de los funcionarios un temor grande hacia el Gerente. Cuando finalmente nos atendió la secretari de Gerencia, encontré en la puerta un letrero, donde palabras más, palabras menos se podía interpretar como "sea breve, mi tiempo es oro..........." tal vez como ¿"genio produciendo"????????, me pregunté.
Para abreviar por que una conducta de estas no vale la pena sino citarla, el Director nunca nos atendió. Según las palabras de la secretaria de planeación y de gerencia, ese es un hospital "sobrado en todo". Allí no hay cabida para nada nuevo. El Gerente todo lo sabe. Es el mejor hospital del país.
Si eso es cierto qué bueno por Popayán. Si no lo es, ¿qué hace un hombre así manejando la salud?. Un tema tan sensible como éste.
Me quejo. Claro que ese pequeño lunar no empañó la belleza de Popayán, no me quitó la exquisitez del pipían, la cultura de los demás pero especialmente de él y de sus tres escuderos.
A Popayán cuando vuelva, lo primero que haré es averiguar por las estadísticas del Hospital de nombre de mujer. Si están bien magnífico. Si están mal......... será un buen momento para recordar que la salud tiene rosas pero también espinas. Qué lo mejor es la satisfacción del cliente interno y externo. Ser buen jefe tarea difícil, ser un buen anfitrión tarea imposible cuando tropieza uno con personas así.

No hay comentarios: