miércoles, 7 de mayo de 2008

LA CULTURA... ¿LA CULTURA? SÍ,LA CULTURA

La cultura, dice el diccionario, es el conjunto de todas las formas de vida y expresiones de una sociedad determinada. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, palabras, respeto, en fín, un sinnúmero de valores agregados, los cuales son percibidos al rededor de las personas.
Ahora empiezo a consultar la palabra PODER. Esta palabra tiene múltiples explicaciones, así que me voy adentrando un poco más, por que lo que busco es la interpretación del PODER POLÍTICO. Transcribo textual lo que encontré en Wikipedia:
"El poder político es aquella forma de poder a la que se atribuye el uso de la violencia legítima. El significado actual en las democracias liberales va ligado a la existencia de una legitimidad democrática, y a la atribución de capacidad dispositiva acorde al criterio de oportunidad política. Así, el concepto se contrapone al poder que se atribuye a la Administración o a los órganos judiciales, pues éstos poseen una voluntad que ha de estar fundada en un texto legal, es decir, poseen una capacidad reglada cuyas decisiones jamás pueden basarse en criterios de oportunidad. Generalmente se obtiene este poder con importantes contactos o poder económico"
Y aquí empieza mi reflexión: Buscando, buscando debo lograr unir estas dos formas de vida: la cultura y el poder político.
Partiendo de las descripciones arriba mecionadas, casi que se puede afirmar que las dos, no guardan coherencia ni: relación. Es decir la cultura marcha por el lado derecho y el poder politico, en su afán de sentirse no solo lo hace por el izquierdo, sino que logra legitimar la violencia.
Hago un alto para mirar ahora otra palabrita suelta: LA IGNORANCIA.
Me voy a tomar el tiempo para consultarla y transcribirla:
"La ignorancia es justamente no querer hacer el esfuerzo de continuar aprendiendo cada día". Dios mío es un coctail de palabras difícil de digerir: CULTURA, PODER POLITICO, IGNORANCIA.
¿Cuantos gobernantes tiene nuestra patria (para intentar emular las palabras de nuestro Presidente uribe), que conservan intactas estas tres descripciones?
¿Cuántas gestoras sociales, con escasos cuatro meses de labor, ya lanzan alaridos de desespero por las funciones que les corresponden?
¿Cuántos alcaldes, concejales, -hasta ahí llego-, no han sabido conjugar las tres palabritas, empezando por la última que es la de la ignorancia, reconocerla, conjugarla con el sabor político, con las delicias del poder, pero...... con cultura.
Mi pregunta grande es ahora a los electores. Esa masa grande que acudimos a demostrar la democracia, que nos fijamos en los candidatos, que escudriñamos su interior, inetentando conocerlos, ¿cuántos a hoy nos sentimos defraudados? Y eso que el baile apenas comienza.
Es decir, con los solos tonos de la melodía, ya sabemos que el parejo no es el ideal, que por más que lo intentemos no podremos cogerle el paso, o que para hacerlo, para interpretar a cabalidad la tonada debemos saber conjugar a la maravilla las palabra de hoy: incultura con ignorancia pero........ con poder político.
Extraña mezcla que se da en esta tierra.
Hace pocos días, tuve la oportunidad de conversar con una "gestora social" de un municipio ribereño a donde acudo por cuestiones de afecto y laborales. No tuve ninguna sorpresa. Esa mujer daba gritos a diestra y siniestra, intentando demostrar con ello, que vive supremamente ocupada. "Me voy a volver loca" con tanto trabajo, musitaba en cada deseperado grito. La gentecita que estaba al rededor del Despacho, muchas de ellas mujeres también, con niños cargados, guardaban silencio, pero con cada alarido alzaban la vista, intentando pasar desapercibidas para que con ellas no fuera la arremetida.
Son escasos 120 días de labor, para los más de 1.200 que debe trabajar. Y en tampoco tiempo unas demostraciones de ordinariez, que mostraban la calidad de persona que va a manejar el municipio.
Cuando me llegó el turno, me demoré casi como ocho minutos intentando hacerla caer en cuenta del organigrama del país. Fue tarea imposible.
La ignorancia la hacía atrevida, y por si fuera poco ciega. Es decir, hoy, ella debe estar convencida que los equivocados somos todos los demás estamentos. Y que ella es poseedora de la verdad revelada.
Por Dios, como podremos hacer, para que las personas que llegan a ocupar un cargo público entiendan, que accedieron a ellos por la calidez de las personas. Cómo podremos hacerlas entender que la carrera política de los esposos (as), dependen de la humildad y del trabajo diario. Cómo hacerles caer en cuenta, que no todos los temas se dominan en escasos cuatro meses, que todos los días es una experiencia de aprendizaje, que vale más una sonrisa, que el mercado que se reparte a las clases menos favorecidas, que un abrazo se entrega de corazón, así como el carnét del sisben.
Qué no es ir todos los días al salón de belleza. La mejor terapia para vernos hermosas es la tranquilidad del alma, la dulzura de la vida. Que el hacerse víctimas públicas de la cantidad de trabajo es leído por el colectivo como mediocridad.
Adelante mujeres. Se está a tiempo de cambiar. Estamos aún empezando una etapa de gran compromiso, donde el cansancio es el peor enemigo, donde la ignorancia, la falta de cultura, son permanentes, son de cuna, pero se puede avanzar para superarlas, pero por favor recuerden que el poder político es efímero. Y si no puden... definitivamente, por que el poder las embriagó......... entonces señores alcaldes, pídanles que se queden en casa.................... no son buena compañía, ni buena imagen............

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