En el día de ayer tuve la oportunidad de estar sentada compartiendo con el Alcalde de la bellísima ciudad de Mompox - Bolívar: el médico Alberto Hernández.
Me quedó claro el interés y la calidad humana de este hombre. Detrás de ese rostro serio se encuentra a un hombre comprometido con el desarrollo de su ciudad. A un hombre sencillo que encuentra siempre la palabra justa para hablar con sus paisanos. Se le encuentra también la "sabrosura" del hombre costeño, la agilidad del político y la sensibilidad del médico.
Pienso que acertaron los habitantes de este municipio en su elección.
Mompox es una tierra maravillosa donde la marca del español se encuentra por doquier.
Sus calles, sus portones enormes, sus iglesias invitan a la reflexión y son una muestra clara de la influencia española en nuestras vidas.
La cultura de la gente es única. El paisaje invita al turista aa contemplar extasiado las maravillas brindadas por el Creador.
El calor es impresionante. Creo que son más de cuartenta grados bajo sombra y si a eso le sumamos la calidez y la alegría de los habitanets momposinos pues verdaderamente nos encontramos en el cielo.
Gracias Mompox como siempre por creer en CEMPU, por acompañarnos en nuestros proyectos educativos, por ser los profesionales de la salud una meta más en este camino.
Esta vez nos vinimos solo. No trajimos a ninguna Universidad a nuestras espaldas. La triste experiencia con la UCC Seccional Bucaramaga quedó superada. Nuestro esfuerzo fue reconocido y las palabras imporvisadas del funcionario irresponsable enviado por ellos no pasaron de ser el "discursito" de quien no sabe nada.
Amo a la costa Atlántica de Colombia. Amo la playa, la arena, el sol caribeño. Admiro la gozadera del costeño y este fin de semana en Isla Barú le daré rienda suelta a un merecido descanso.Luego de 32 días de labor sin descanso, Donal y yo compartiremos en las paradisiacas islas del Rosario. El lunes estaré nuevamente con el azadón organizando el evento en Cartagena del 25 y 26 de septiembre.
A todos les quiero decir que el Alcalde de Mompox me atendió a los diez minutos de haber llegado y sin cita previa. Pero........... todavía estoy esperando a que el Alcalde de San Gil, -dizque mi amigo- y su crecida esposa........ me atiendan. Ironías del poder.
Sencillez debe ser la palabra que unida a la efectividad conjuguen mis paisanos sangileños.
NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA.
PERO A SAN GIL VOLVEREMOS ESO SÍ.
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