Cartagena, definitivamente ciudad mágica.
Después de varios años de ausencia volví a Cartagena.
Es indescriptible, la sensación extraña que me abrazó cuando pisé tierra bolivarense. No propiamente aquellas ciudades ribereñas donde llevo un buen tiempo. Era Cartagena, la bella Cartagena, la ciudad señora, la de las noches maravillosas, la de los cocheros chambacuneros.
La ciudad que por intermedio de Mayra Alejandra Fragoso González, Natalia, Ana Bbé, el señor don Carlos, Rodrigo, Patty, y el productito del noni con vino que se llama Isabella, inicia desde hoy la recolección de firmas como apoyo a la cadena perpetua contra los abusadores sexuales de los niñ@s de Colombia.
La ciudad de Cartagena, vista con ojos de turista, es esa ciudad hermosa y complaciente. Pero la lectura de la ciudad con ojos del cartagenero nativo, es la mezcla de lo lindo con lo inhumano que se está presentando allí.
No es solo lo que Pirry dijo en su crónica. Es esa realidad sentida, esa permisividad justificada con la ausencia del dinero, que lleva a los padres a "negociar" con sus hijos.
Por eso hoy con la ayuda de ellos, decidí hablar con la Concejal Gilma Jiménez, para manifestarle que desde Cartagena, apoyamos su sentida lucha, junto a Simón Gaviria y David Luna.
No sé cuantas firmas se podrán recoger. La voluntad existe, el sentimiento es palpable, la juventud de Mayra y Natalia, la experiencia de Rodri, Carlos, Patty y Ana Bbé, todo eso unido con la inocencia de Isa, ese pedacito de ser, en nombre de nuestros pequeños como Juan Diego y Juan David, recorreremos las calles empedradas para proponer las firmas.
Por nuestros hij@s estaremos en firme. Ya lo decía Julio Sánchez Vanegas, hoy desde Cartagena, mañana con el apoyo de Omar Díaz Granados desde Santa Marta y luego desde la ciudad que baña el Guatapurí.
Los niñ@s no son el mañana, son el hoy, deben ser la inspiración de la sociedad.
Cartagena, me propone una tercera noche.
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