A la memoria del grande, del fuerte.
Recordando las innumerables cosas buenas como los paseos al río, las pilatunas de niños, los primeros bailes, los amores inconclusos, los temores, las alegrías, las angustias, las penas, los logros, los fracasos, los amaneceres...
Un guarito como tantos que nos tomamos en las buenas épocas.
Un abrazo intentando tenerlo cerca pero sabiendo que la realidad es otra: LA INFINITA LEJANÍA.
Un recuerdo especial, hoy, en una tarde nostálgica en la Bucaramanga que nos recibió hace tantos años, y en donde dimos inicio a la vida profesional que nos caracterizó.
Salud!!!!
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada